DIARIO DEL DIRE: Iniciamos CINECHICO

Posted on 8 abril, 2019

Lo hemos contado -lo he contado (hola, soy kikediaz, timonel de esta nave) muchas veces. Minichaplin surgió mitad como respuesta a una necesidad de alfabetización audiovisual que detectábamos en los colegios, mitad casi como una diversión en temporadas en las que el trabajo que por aquel entonces desarrollábamos a diario en la tele (La Banda, en Canal Sur) nos dejaba huecos en el calendario.

Al principio fueron talleres -que vendimos aún sin tenerlos montados del todo-. Nuestro primer cliente fue, y lo ha seguido siendo desde entonces, el Área de Educación del Ayuntamiento de Málaga. Más tarde , y en continua búsqueda, daríamos con el mundo, absolutamente fascinante, del cine casero, doméstico, familiar, amateur o como queramos llamarle. Y si con la puesta en marcha de Minichaplin como escuela nos habíamos convertido en el primer -y que sepamos aún único- centro itinerante de divulgación mediática para públicos no expertos, asomándonos al mundo de las películas en 8 y súper 8 nos convertimos también en pioneros en el país en la recuperación de esa memoria sorprendemente desatendida que duerme en las pelis rodadas con tomavistas. Fue en 2015 cuando celebramos en Málaga y por primera vez en el país el Día del Cine Casero sumándonos a una iniciativa que octubre recorre el planeta.

CAMPAMENTOS Y MÁS

Algún tiempo antes y después vendrían los campamentos. Primero cortos (Semana Blanca) y luego más y más largos. Como destacable el ya clásico «Cinco Sabores» que cada verano tiene lugar en La Térmica, que creamos y donde coordinamos a otras cuatro entidades y que va ya por su 4ª edición.

Ampliamos nuestro catálogo, y de talleres estrictamente audiovisuales pasamos a ofrecer y compartir (más que impartir) talleres de prensa y actividades de fomento de la lectura. Que hoy seguimos ofreciendo pero que tienen sin duda sus momentos estelares en nuestra pequeña historia en la celebración de «Entrelíneas,  el primer Campus juvenil de prensa celebrado en el país, y con la puesta en marcha de Versícolas, un también insólito certamen escolar de poesía leída en voz alta para niños y niñas de Primaria que va ya por su 3ª edición en este 2019.

En otra dirección bien distinta, nuestra estrecha y continua relación con los centros educativos nos puso en la pista de poder ofrecer talleres y rutas temáticas de contenido local. Y así lo hemos hecho y lo seguiremos haciendo con la oferta periódica de actividades en el aula y rutas y safaris histórico-fotográficos por diferentes enclaves de nuestro entorno. Como guinda de este pastel local está nuestro Campamento urbano «Bokeronia», donde cada verano un grupo de jóvenes recorre a pie la ciudad durante una semana descubriendo sus secretos.

CUMPLIMOS UN SUEÑO: NUESTRO PROPIO FESTIVAL

Por terminar lo que pretende ser un breve resumen de lo que somos hoy, llega el momento de presentar y presentarte (y es un orgullo) nuestra más reciente (que no última) creación. Se trata de CINECHICO, un festival itinerante (como todo lo nuestro) de cortos educativos en español o sin palabras para chicas y chicos de Primaria.

Con él estamos recorriendo la provincia de Málaga desde hace ya algunos días y, si la previsión se cumple, tendremos una primera clausura y entrega de premios en junio en la capital. Hasta entonces miles de escolares de varias decenas de localidades verán y comentarán películas llegadas de cinco continentes y emitirán sus votos.

Observar esas caras, su emoción, y escucharles debatir sobre lo que ven y oyen en esos cortos hacen que todos nuestros esfuerzos se vean recompensados. Porque esas niñas y niños, sus familias y los y las profes que les educan son a quienes nos dirigimos.

MINICHAPLIN: MIX DE GRECIA Y ROMA

Y es que Minichaplin, gestionada desde Miroy, una asociación sin ánimo de lucro, es un empeño político en el sentido griego de polis y de favorecer una mejor vida en común. Es nuestra manera de contribuir a cambiar aunque sea una micra el mundo. Proporcionando el acceso a bajo coste a la cultura. Ayudando a crear miradas críticas. Taller a taller, peli a peli, risa a risa… Haciendo nuestro lo que ya hace siglos nos reveló el romano Horacio: la mejor manera de aprender es divirtiéndose. En eso andamos. Intentando divertir y divirtiéndonos y compartir lo que aprendemos sin dejar de -justo eso- aprender. Ojalá que podamos seguir haciéndolo durante mucho tiempo.

Mil gracias por leer hasta aquí.

Y gracias a quienes con vuestro quehacer hacéis que Minichaplin siga en marcha desde las instituciones, desde las empresas, desde la gente cercana, desde las familias…. Minichaplin es también vuestro. De todos, de todas. Y es que en esta peli todos y todas sois, somos protagonistas.