Campamento BOKERONIA 2018 (II). Barroco y horchata.

Posted on 8 septiembre, 2018

Seguimos con la crónica de lo que fue Bokeronia 2018. El 2º día volvimos a reunirnos a las 09:30 en la sede del Instituto Andaluz de la Juventud en Málaga. Repasamos lo visto el día anterior y emprendimos ruta.

El primer destino fue La Catedral, a la que accedimos en condiciones privilegiadas gracias a la generosidad del Cabildo Catedralicio y donde el director técnico del Campamento, Antonio Márquez, ejerció de guía excepcional invitando a detenerse en “detalles con historia” que de otro modo pasan inadvertidos. Nos hizo “ver” un enorme cuadro pintado sobre la piel de un elefante, cómo hay puertas por las que, aun abiertas, nunca entra nadie, cómo el templo acoge un cuadro terrible y sangriento porque que no cabía en ningún otro lugar, cómo sabemos -gracias a una de las capillas- la altura de la mezquita que un día hubo en ese solar… y luego el coro, obra de Pedro de Mena. A cuya casa nos acercamos a continuación descubriendo que las calles de la Málaga de su época (el barroco) eran tremendamente estrechas.

Concluída la visita a la sede de lo que hoy es el Museo Revello de Toro,  facilitada en todo momento por su actual director, Elías de Mateo, volvimos sobre nuestros pasos hasta la Plaza de la Constitución, donde ya en el Café Central su propietario, Rafael Prado, nos contó la historia de cómo surge la peculiar manera de pedir un café que tenemos en Málaga y que tan directamente está relacionada con su familia. Como colofón de ese encuentro nos cantó una canción propia que ha compuesto sobre Málaga y sus cafés.

La siguiente parada fue para desayunar. Y lo hicimos, tras callejear por las calles del centro histórico, en la plaza posterior a la sede de la Agrupación de Cofradías y muy cerca del Muro de las Catalinas, nuestra siguiente visita. Muro que sirvió de defensa y frontera de la ciudad, del que aún se conservan algunos restos y cuyo nombre tiene un notable significado polisémico. Pues… Catalina es… (en fin, pregunta por ahí si no lo sabes).

Nuestras mañanas bokeronas fueron muy intensas. Así que hubo ocasión este martes 7 de agosto de acudir también a un templo de sabores malagueños: la Casa Mira de calle Andrés Pérez, donde gracias a su dueño, Carlos Mira, estaba todo dispuesto para agasajar con helados, horchatas y limonada al grupo participante en esta edición 2018 del Bokeronia.

Un vistazo a la contigua Casa Invisible, centro popular de cultura, y… “pitando” para el Museo de Artes Populares. propiedad de Unicaja y que los martes a partir de las 13:00 franquea gratuitamente la entrada a quien quiera disfrutar de sus tesoros. La colección de cerámica, por ejemplo, es de impresión.

Igual que impresionados e impresionadas quedaron quienes, dentro del equipo expedicionario, no conocían la historia y los motivos que hicieron levantar el Puente de los Alemanes o de Santo Domingo; última parada en una mañana de martes llena de historias, buen humor, colores, olores, sonidos y sabores.

BOKERONIA 2018. 2º día.